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El Sol acaba de entrar en su 25 º ciclo y está a punto de despertar. Durante los últimos años, nuestra estrella ha permanecido bastante aletargada, con pocas manchas solares, fulguraciones o eyecciones importantes de plasma magnetizado provenientes de su superficie. Pero este periodo de tranquilidad, conocido como “mínimo solar”, está acabando y las cosas empiezan a moverse.

Hemos tratado de mantener las actividades, dentro de lo posible, durante este atípico año 2020. Año que será recordado sin duda por la pandemia del Covid-19.

Pero nosotros no nos rendimos y deseamos despedir el año aprovechando que tras la tormenta viene la calma y tras varios días de abundante nubosidad, luce un sol radiante

Y qué mejor oportunidad que esta para realizar una jornada de observación solar

Las manchas solares constituyen una forma útil de determinar en qué momento del ciclo se encuentra el Sol. Las manchas oscuras que aparecen temporalmente en la superficie solar señalan una actividad magnética intensa, por lo que la zona está algo más fría que el material circundante: de ahí que sea más oscura que las áreas que la rodean. Estas manchas transitorias tienen una relación directa con la actividad solar, ya que la mayoría de fulguraciones y eyecciones de masa coronal se originan en zonas con agrupaciones de manchas solares, también llamadas “regiones activas”.

Podemos apreciar en esta fotografía tomada con el móvil por nuestro Socio Jesús Dominguez Bueno, a través del ocular del telescopio Solar Lunt de la asociación, gran actividad solar, como fulguraciones y manchas solares, que evidencian significativamente, una gran actividad solar en los comienzos de su 25º Ciclo de actividad.

Mirar al sol directamente produce ceguera y daños irreparables al sistema visual, por favor NO MIRES AL SOL sin la debida protección ocular